cartel de un servicio unisex con el texto We dont care (no nos importa)

El Departamento de Justicia de Estados Unidos alertó este miércoles a Carolina del Norte de que su ley discriminatoria contra los ciudadanos transexuales viola las normativas de derechos civiles. El gobierno, según ha comunicado en una carta enviada al gobernador del Estado, Pat McCrory, le ha dado de plazo hasta el próximo día 9 para revocar la ley.

“El Estado está poniendo en práctica un patrón de discriminación contra los trabajadores transexuales”, asegura en la misiva la asistente a la fiscal general y responsable de la oficina de Derechos Civiles, Vanita Gupta. Si Carolina del Norte no modifica o retira la ley, el Gobierno puede retirar una suma importante de fondos federales que afectarán drásticamente a su presupuesto.

El Departamento de Justicia rechaza así la viabilidad de la ley que aprobó Carolina del Norte el pasado mes de marzo y que exige que todos los ciudadanos utilicen los baños públicos del género que se les asignó al nacer. La ley fue denunciada inmediatamente ante la justicia por varias organizaciones al considerar que era discriminatoria contra las personas transexuales y ha provocado una importante movilización ciudadana en la que ya es la última frontera de la lucha por los derechos civiles en EE UU.

La normativa de Carolina del Norte fue copiada a las pocas semanas por el Estado de Misisipí, pero ambas han tenido la misma acogida entre la sociedad estadounidense: un profundo rechazo que va desde la Casa Blanca -Obama aseguró que la ley debía ser revocada- hasta el mundo de la cultura y las empresas del país. Artistas como Bruce Springsteen y Bryan Adams anunciaron la cancelación de conciertos en esos estados, mientras que compañías como PayPal anularon sus proyectos en la región.

El paso adoptado por el Departamento de Justicia se basa en la ley federal que prohíbe la discriminación por cuestión de sexo en el entorno laboral y eductivo, reconocido en la Ley de Derechos Civiles de 1964. En los últimos años, distintas sentencias ya han reconocido que esa protección incluye a las personas transexuales.

El acceso a los baños segregados por sexos y otras instalaciones en el entorno laboral consistentes con la identidad de género es una condición o privilegio asociado al empleo”, escribe Gupta. La asistente de la Fiscal General argumenta que Carolina del Norte está violando la ley federal al “negar ese acceso a transexuales o personas cuya identidad de género es diferente al que se les asignó al nacer, mientras que sí se lo permite a empleados que no son transexuales”.

Leer el artículo completo en El País.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.