Modelos curriculares para favorecer la integración de las jóvenes al mundo tecnológico

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La autora presenta algunos modelos curriculares de la Escuela Secundaria Obligatoria (ESO) encaminados a favorecer la integración de las jóvenes en el mundo de la tecnología y expone, según su experiencia, cuáles son las principales dificultades a superar, propone diversas estrategias y acciones programadas durante el curso académico para alcanzar una coeducación libre de estereotipos en materia de género.
El área de Tecnología, tanto en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) como en el Bachillerato, abre nuevas perspectivas a todo el alumnado.
Desde el inicio de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) hasta la actualidad, la sorpresa de los estudiantes por los nuevos contenidos que históricamente nunca se habían tratado de forma académica ha ido decreciendo y muchos de ellos esperan su incorporación a la ESO para tratarlos.
Es cierto que se trata de un área por la que los alumnos se sienten motivados. Esto es debido a que los contenidos de procedimiento tienen un peso superior a los conceptuales. También es cierto que la palabra «tecnología» nos acompaña cada día y puede generar unas ideas a los estudiantes que, a veces, no se corresponde con los contenidos reales que se explican en las aulas.
La incorporación de las mujeres a los lugares de trabajo cada vez más especializados hacen de esta área una herramienta imprescindible.
La cultura tecnológica ha de estar al alcance de todo el mundo, pero la creencia de que ésta sigue siendo un patrimonio masculino está enraizada tanto en los alumnos como, por supuesto, en los padres. La dificultad para las mujeres de encontrar trabajo en este ámbito, aunque cada día se igualan más los porcentajes, es un factor muy importante a la hora de escoger, por ejemplo, un itinerario de Bachillerato, y se hace mucho más evidente si los estudios escogidos son ciclos formativos.
Teniendo en cuenta que uno de los ejes transversales de la ESO es la no discriminación por razones de sexo, el área de Tecnología es un buen lugar para establecer estrategias que den soporte y normalicen la situación de las jóvenes (tabla I).
Por todo ello, hace falta buscar cuáles son las dificultades que encuentran normalmente las jóvenes en el área y cuáles son las estrategias que se han de tomar para superarlas. Cabe decir que si las dificultades son de tipo sociológico (tradiciones según etnias, papeles marcados socialmente, etc.) son mucho más difíciles de solucionar, ya que el componente familiar es muy importante, y, a veces, insuperable.
Las dificultades que normalmente encuentran las chicas en el área son las siguientes:
Poco hábito en la utilización de instrumentos: muchos chicos han utilizado herramientas en su casa, ayudando al padre. Incluso es común que se les haya regalado algún juguete de «bricolaje» con lo cual se han puesto en contacto con la herramienta y su nombre.
Pocos ejemplos en su entorno de mujeres que realicen trabajos «tecnológicos»: los ejemplos reales valen más que todas las acciones que se puedan emprender desde la escuela. El trabajo en empresas o «lugares tecnológicos» de las mujeres que pueden servir de modelo a las alumnas es escaso, por tanto, tienen pocas referencias. Si el profesor del área tecnológica es mujer, puede llegar a ser una referencia (incluso a veces se da el caso contrario, el menosprecio de los chicos).
Miedo a realizar determinados trabajos: aquellos trabajos que conlleven herramientas peligrosas o de aplicación de la fuerza pueden llegar a dar «miedo» a las chicas. Probablemente es un miedo irreal, debido a la angustia de no hacer el ridículo o puede ser simplemente un rechazo al trabajo.
Poco interés por lo que se consideran «trabajos de hombres»: como se comentaba anteriormente respecto a los modelos a seguir, en la mayoría de los hogares hay ciertos trabajos de los cuales se encarga generalmente el hombre. Pedir a las chicas trabajos de este tipo puede provocar un rechazo, sobre todo según cuál sea la estructura familiar.
Actitud de los chicos en caso de trabajos de grupo: es frecuente encontrarse en un equipo mixto de trabajo en el que los alumnos realicen el trabajo más manual y las alumnas la parte más intelectual. No hacen otra cosa que reflejar el rol que socialmente ocupan los hombres y las mujeres.
Poca información por lo que respecta a los contenidos del área: muchos conceptos y procedimientos del área son ajenos a la mayoría de las chicas. La desaparición de los trabajos artesanales hace que en los hogares falte el conocimiento de las operaciones, materiales, herramientas... que antes eran muy cercanas. A pesar de que esto afecta tanto a chicos como a chicas, también es cierto que si se vive inmerso en un ambiente donde son frecuentes estos términos, ayuda a verlos como un hecho normal.
Por no encontrar trabajo y ser discriminada en el lugar de trabajo: muchas alumnas expresan la convicción de que les será muy difícil encontrar trabajo en los ámbitos tecnológicos por el hecho de ser mujeres y que, si lo hacen, las remuneraciones y responsabilidades serán inferiores que las de sus compañeros hombres. Es por este motivo que pocas chicas ven las carreras tecnológicas como una opción de futuro, ya que además de considerarlas ya bastante complejas, les preocupa la inserción laboral.
Estas dificultades, y seguramente muchas otras que no se han mencionado, hace que las chicas partan de un punto mucho más alejado que el de los chicos.
Utilizando el lenguaje de la «reforma», los chicos tienen «ideas previas del área» mientras que algunas chicas no tienen ninguna o si las tienen no son demasiado positivas sino que se basan en aquello que viven en su entorno. Estas ideas previas pueden dificultar el aprendizaje algunas veces, pero en el caso de la Tecnología, hace más sencillo el proceso, sobre todo si se considera como trabajos compartidos por los dos sexos.
Para vencer estas dificultades se pueden buscar algunas estrategias, como por ejemplo:
Estandarizar al máximo las actividades, es decir, que todas las realicen tanto los chicos como las chicas, sobre todo aquéllas que impliquen manipulación de herramientas.
Programar actividades que dentro del área sean más «femeninas» y que realicen todos los alumnos, como por ejemplo, coser, cocinar. También nos podemos encontrar con el rechazo de los chicos hacia ellas, por lo que es preciso reflexionar con ellos si eso ocurre.
Buscar referentes cercanos de mujeres en lugares de «trabajo tecnológico» que les puedan servir de ejemplo: pueden programarse charlas relacionadas con los temas tratados en clase y que sean dadas por mujeres especialistas en el tema.
Alternar grupos mixtos y no mixtos para forzar a todos a realizar todo tipo de trabajos.
Establecer trabajos de control que han de pasar todos los alumnos.
Mostrar ejemplos de modelos o proyectos realizados por chicas de cursos anteriores.
Visitar empresas, talleres de proyectos, etc., para ver la cantidad de mujeres que trabajan en lugares de responsabilidad.
Estas estrategias se plantean de forma muy general. Por lo que respecta a actividades concretas y teniendo en cuenta el currículum adoptado en el Instituto de Enseñanza Secundaria Príncep de Viana, se realizan unas en todos los cursos y otras en momentos específicos.
Actividades comunes a todos los cursos
Encuestas previas: para conocer qué piensan y qué saben los alumnos sobre contenidos que tratarán en un área, se pasan unos cuestionarios previos al inicio de la etapa que lo reflejen. Algunas preguntas hacen referencia a la integración de las chicas dentro del mundo tecnológico, como por ejemplo valoración por parte de las alumnas de ciertas profesiones o trabajos, nivel informático, etc. que nos permiten conocer qué visión tienen y detectar las carencias y poder actuar. Estos cuestionarios, debidamente modificados, se pueden pasar al final de la etapa y se observa la evolución. Se detecta que en aquellas promociones que han tenido profesorado femenino de Tecnología, las chicas acceden en mayor número al Bachillerato tecnológico o bien a Ciclos formativos técnicos.
Carnet de manipulador: cuando los alumnos inician la ESO se les proporciona un carnet donde hay marcadas todas las herramientas y máquinas que han de saber manipular a lo largo de la etapa. Para conseguirlo, se les explica su funcionamiento y las normas de seguridad y se les hace practicar delante del profesor. Se relaciona cada máquina o herramienta con los proyectos realizados en el taller en aquel momento, y que vean para qué es necesario que hagan la manipulación.
Una vez explicado todo lo que hace referencia a la herramienta o máquina, se hace un examen oral a todos los alumnos y una vez superado, pueden utilizarlas de forma autónoma sin control del profesor.
Este proceso hace que todos los alumnos, tanto chicos como chicas, hayan manipulado de forma segura herramientas o máquinas que muchas veces les dan «miedo».
Para terminar de aprovechar esta prueba, los grupos de trabajo del proyecto paralelo son en este caso individuales y no mixtos y así se fuerza a que todos vean la necesidad de utilizarlas.
Fichero de herramientas: desde primero de ESO los alumnos van confeccionando un fichero de herramientas, símbolos y procesos relacionados con los temas tratados en el aula. Este fichero se va completando a medida que pasan los cursos y les sirve de archivo de todo lo que han estudiado.
Fichero de profesiones: junto al fichero anterior, para cada tema se rellenan los correspondientes a profesiones y estudios relacionados.
Con ello se pretende que los alumnos tengan una referencia, que puedan consultar siempre, sobre el camino a seguir para dedicarse profesionalmente a un tema que acaban de ver y que quizás les ha gustado.
Visitas a empresas: en cada curso se realiza una visita a una empresa relacionada con los temas tratados. El objetivo de esta actividad es doble, acercar el alumno al mundo del trabajo y reflexionar sobre el papel de las mujeres en la empresa visitada. Es preciso escogerlas bien para que el referente sea el mejor posible, pero en todo caso, no esconder la realidad (si el personal femenino es mayoritariamente no cualificado, reflexionar en clase posteriormente porqué creen que es así y qué se puede hacer para evitarlo).
Información sobre estudios posteriores a la ESO y al Bachillerato: es preciso distinguir entre ESO y Bachillerato.
ESO: durante el tercer trimestre se realizan actividades de orientación profesional. Dentro de éstas, los alumnos realizan un test de intereses profesionales que los orienta respecto a su elección. Otras actividades son la visita a centros donde se imparten Ciclos formativos específicos. Pero, sin duda, lo que tiene más interés son las charlas que imparten los alumnos de Bachillerato y Ciclos formativos. En éstas exponen las dudas que tienen o solicitan aclaraciones. El resultado es muy positivo.
Bachillerato: además de las sesiones orientadoras que se realizan dentro de la clase de tutoría, las visitas a los centros universitarios o de formación profesional son las fundamentales. Las charlas que se realizan con los alumnos de ESO también se hacen con los alumnos de Bachillerato, esta vez con antiguos alumnos del centro que les explican cómo les van los estudios que han escogido.
Atención a los padres: finalmente, es evidente que la familia tiene mucho a decir a la hora de hacer la selección. Por este motivo se organizan charlas para los padres tanto de los alumnos de ESO como de los de Bachillerato donde se les explica las salidas profesionales o de los estudios que pueden escoger para sus hijos y se les da toda la información que requieren. También se mantienen entrevistas personalizadas con todos los padres para acabar de orientar concretamente a cada familia y alumno. En éstas es donde se puede hacer más incidencia sobre las ideas preconcebidas respecto de las profesiones/estudios tecnológicos y el papel de las chicas.
Actividades específicas por cursos
Primero de ESO: ha de ser un curso manipulador y que sirva para entrar en contacto con el área. Es preciso construir muchos objetos individualmente y utilizar el máximo posible de tipos de herramientas.
Segundo de ESO: si se tocan los temas de alimentación y textil es preciso realizar prácticas «femeninas». Para construir un telar y hacer un tejido sencillo de dos tramas distintas. En lo que concierne a la alimentación se pueden hacer recetas de conservas sencillas en el mismo taller o bien una colección de recetas para que pregunten en casa.
El tema de la electricidad, que normalmente también se trata en este curso, es uno de los que tradicionalmente dan mayores problemas a las chicas. Se pueden hacer proyectos en pareja no mixta y hacerlos manipular un téster y un soldador, además de montar diferentes circuitos.
Otra actividad, de tipo interdisciplinario, es la reflexión sobre la evolución del trabajo de las mujeres tomando como ejemplo las condiciones de trabajo de los obreros de principios de siglo xx en las industrias textiles catalanas (se puede aprovechar para hacer una visita a las colonias textiles). Se puede hacer un pequeño trabajo sobre el tema.
Tercero de ESO: si los temas tratados son vivienda y mecanismos, se entra de lleno en el terreno «masculino», por tanto, es necesario motivar a las chicas para que se integren.
La reproducción a escala de elementos constructivos es una actividad que puede motivar mucho. Consiste en construir unas columnas con encofrados haciendo el mortero e insertando alambres para simular hormigón armado. Después de construir cuatro columnas se levanta el piso.
Las columnas se hacen en pareja y después se juntan cuatro columnas para hacer el piso. De esta forma se obliga a colaborar, porque es preciso que todas las columnas sean lo más iguales posibles. Pueden hacerse por parejas y después juntar cuatro parejas mixtas para acabar la construcción. En lo que respecta a los mecanismos, las construcciones con mecano son más habituales para las chicas.
Cuarto de ESO: si el temario hace referencia a informática y organización de empresas no se acostumbran a plantear demasiadas dificultades.
Aun con ello, se trata del último curso de ESO y es preciso animar a las chicas para que escojan Ciclos formativos o el Bachillerato tecnológico, por tanto, se ha de incidir en una buena orientación profesional. Es el momento de recuperar el fichero de profesiones y dedicar alguna sesión a hacer un repaso. Esta actividad se puede llevar a cabo junto con el responsable de orientación profesional del centro.
En resumen, la integración de las chicas al área de Tecnología ha de venir del control de las actividades realizadas y es preciso aprovechar sus contenidos para favorecer la percepción de normalidad de los alumnos respecto de la elección de los estudios que tradicionalmente se han considerado como «masculinos». Se ha de demostrar que la discriminación laboral femenina en los trabajos técnicos es cada vez menor y que, por tanto, existen muchas mujeres ocupando lugares de responsabilidad.
La implicación de las familias es fundamental y se les ha de hacer partícipes de las elecciones profesionales y/o académicas de sus hijas.
Sólo mediante la máxima información y con la implicación de todos los agentes que intervienen en la educación de las chicas podremos conseguir una normalización llena del mundo laboral por lo que a género se refiere. El camino a recorrer es muy largo todavía.
Tabla I Principales dificultades, estrategias y actividades
Las principales dificultades se pueden resumir en las siguientes:
poco habituadas a la utilización de herramientas
pocos referentes próximos de modelos femeninos
miedo a realizar según qué trabajos
consideración sexista de los trabajos
actitud de los chicos en los grupos de trabajo
poca información acerca de los contenidos del área
Las estrategias más comunes a seguir son las siguientes:
estandarizar las actividades
programar tareas «femeninas»
búsqueda de modelos profesionales cercanos
alternancia de grupos
tareas de control obligatorias
ejemplos de proyectos de anteriores cursos
visitas a empresas, talleres, etc.
Las actividades se subdividen en generales y por cursos:
Generales:
Carnet de manipulador
Fichero de herramientas
Fichero de profesiones
Visitas a empresas
Por cursos:
Primero de ESO: Manipulación de herramientas y materiales
Segundo de ESO: Telar. Electricidad por parejas no mixtas. Colonias obreras
Tercero de ESO: Construcción. Mecano
Cuarto de ESO: Informática. Organización de empresas. Orientación profesional
Licenciada en Ciencias Geológicas por la Universidad de Barcelona. Posgrado de formación de profesores de tecnología. Es profesora de secundaria desde el año 1987. Actualmente es la jefe de Estudios del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Príncep de Viana de Barcelona y profesora de Tecnología. Es miembro de la Asociación de Profesores de Tecnología de Cataluña (APTC).
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